La cocina peruana está de moda -de hecho, es la invitada en la próxima edición de Expoalimentaria, entre el 19 y el 21 de septiembre- y el ceviche es, sin duda, la estrella de esta cocina. No falta en este restaurante como tampoco lo hacen las papas rellenas, el ají de gallina (tradicional guiso limeño de carne de pollo desmenuzada en crema de ají amarillo, pan remojado en leche, queso parmesano y un suave toque de nueces), el tacu-tacu de mariscos (revuelto de frijoles con arroz tostado al alta temperatura y bañado con salsa de mariscos troceados) y las variadas sopas que integran una completa y contundente carta. También disponen de dos meús especiales, el degustación y el Criollo, a un precio de 24 y 12 euros respectivamente.El local cumple 20 años y atestigua por qué la cocina peruana goza de buena salud y muchos adeptos
Heredero de El Inca, el primer restaurante peruano que abrió sus puertas en España, en 1975,El inti de Oro (Calle Ventura de Vega, 12) cumple dos décadas en las que se ha situado como uno de los restaurantes más reputados de cocina criolla de la capital. El secreto no es otro que tener un buen local, una esmerada atención y una cuidada selección de los platos más representativos de la gastronomía peruana.
La cocina peruana está de moda -de hecho, es la invitada en la próxima edición de Expoalimentaria, entre el 19 y el 21 de septiembre- y el ceviche es, sin duda, la estrella de esta cocina. No falta en este restaurante como tampoco lo hacen las papas rellenas, el ají de gallina (tradicional guiso limeño de carne de pollo desmenuzada en crema de ají amarillo, pan remojado en leche, queso parmesano y un suave toque de nueces), el tacu-tacu de mariscos (revuelto de frijoles con arroz tostado al alta temperatura y bañado con salsa de mariscos troceados) y las variadas sopas que integran una completa y contundente carta. También disponen de dos meús especiales, el degustación y el Criollo, a un precio de 24 y 12 euros respectivamente.
Segundo Vidarte, que recaló hace tres años en el restaurante llegado directamente desde La Rosa Naútica, uno de los establecimientos de más prestigio de Lima donde era el jefe de cocina, fusiona la comida mediterránea y la peruana con un toque de autor. No deja de realizar viajes a Perú para empaparse de lo nuevo que se cuece en aquellas latitudes y acto seguido lo incorpora al restaurante.
La fama del local está bien servida. Por él han pasado políticos como el ministro Alberto Belloch, Rosa Diez, Bryce Echenique o el ex presidente peruano Alejandro Toledo y artistas, además de miembros de la realeza española como el Príncipe Don Felipe y la Infanta Elena. Las caras de famosos de toda casta son frecuentes entre sus mesas.
La decoración es mesurada pero no rehúye del imaginario propio del país. Desde la ropa del personal, los coloridos murales del Machu Pichu o de escenas andinas, hasta los materiales nobles como la madera en los acabados confieren a las estancias un viaje particular. La música peruana de fondo y la actuación de cantantes en vivo los fines de semana también es un clásico.
La carta de vinos juega con varias denominaciones españolas (Ribera del Duero, Rioja, Rueda, Marqués de Riscal…) con precios muy contenidos, pero también con un vino peruano muy especial: Tacama Gran Tinto añada del 2007. En la carta de bebidas también sobresale la cuzqueña y cócteles peruanos, como el Pisco Sour clásico (jugo de limón, jarabe de goma, clara de huevo y unas gotas de angostura).
(Fuente: Lourdes López La Vanguardia)
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